(K)
Al primer rayo de sol medianamente serio que aterriza sobre la piel, al primer amago de que aprietan los calores, de que hierve la sangre, se nos encienden los radares, nos tiemblan las manos, nos brillan los dientes. Una ley de rompe y rasga, un dictado del instinto, algo para lo que no hay vacuna, ni resistencia, ni remedio. No hay cómo hacer frente a esta llamada de la natura, a este vínculo de aceite, a este mandato divino. En cuanto el cielo se libra de las nubes y se aclaran los armarios nos buscamos como imanes en celo para usarnos como moras de colores que tiñan hasta borrar todas las manchas anteriores. No nos servimos para más que el socorro o el alivio, furioso y episódico, lo nuestro nunca será estable, ni extensible, ni siquiera compresible, no mucho más manejable que una montaña de explosivos. Sin embargo funciona porque conocemos cada detalle, cada rincón y cada muesca, cada recoveco donde compartir lo peor que somos lejos de juicios interesados y convenciones de frailes. Estamos al margen y conocemos una ruta secreta hacia la cima. Después de 9 años con este calendario al rojo nos rendimos con gusto a lo evidente: esto pervive porque no existe. Lo sentimos por los demás, pero va a seguir siendo inevitable este alarde de egoísmo. Seguiremos llamándonos cuando nos necesitemos porque estemos desgarrados, eufóricos, solitarios, alegres, tristes o, simplemente, calientes.
- Es una pena que lo nuestro no funcione.
- Sí… sí que lo es.

Abril 28, 2008 a las 5:24 pm
Dos cosas:
1º It sounds familiar…
2º “Es más facil llegar al sol que tu corazónnnn!”
De todas maneras… que bonito que esto tb. exista…
Miles de besos
Abril 28, 2008 a las 6:26 pm
Yo me pregunto, tu vida es una metafora??? o te gustaria q lo fuera???, a mi me ha encantado eso de “como moras de colores que tiñan hasta borrar todas las manchas anteriores”, me ha parecido todo con una connotacion la mar de sexy y es q claro… el calorcito… ay!!!!
mua
Abril 28, 2008 a las 7:16 pm
Es una forma muy bonita de relacionarse, inevitablemente el otro es un cómplice muy especial, ¿para qué cambiarlo?.
Abril 29, 2008 a las 9:40 am
Chico, estás de un literario colorista últimamente… Por cierto, viva el egoísmo.
(genial, de estos que uno relee agusto, se nota que el cambio de estación te inspira
Abril 30, 2008 a las 9:51 pm
En caso de emergencia o necesidad, es fundamental tener un teléfono al que llamar. Si se atiende la llamada, aunque sólo sea en esos casos, es que funciona, ¿no?
Besos.
Mayo 1, 2008 a las 12:49 am
Hablando en criollo o a lo “Martín Fierro” tb. podría decirse “Siempre es bueno tener un palenque donde rascarse” jajaja
Besotessssss