El quinto postulado
Ya vamos por la tercera ciudad, todas abandonadas convertidas en estéril tierra quemada. Trazan por nosotros el rumbo hacia la cuarta y capitulará como las demás. Sigo sin entender y la ignorancia me agota más que cualquier otra cosa, no entender nada, nada de nada, el valor absoluto de nada.
Primero se me escapaban las razones o las maneras o si alguien sabía qué pintaba yo allí, con la brocha en la mano, mojada en cerveza, frente a un lienzo robado, después desaparecieron los signos y los muebles y las paredes, y ¿por qué? imposible saberlo. Y por eso era que a veces me entretenía ensayando monólogos y empezaba diciendo
está claro que me ignoras, será que no te caigo bien, está claro… en fin, ¿lo está? ¿no? Esa sí que sería buena, pero, es igual… ahora bien, como no he hecho nada de particular imagino que… pero pudiera ser que no, esto es: yo nunca habría pretendido… en una palabra, debe ser una severa e irreversible incompatibilidad de caracteres… debe serlo
y me quedaba atrancado a cada poco no sabiendo bien qué decir ni por dónde comenzar ni por dónde seguir ni qué preguntas formular. A veces me frenaba por puro miedo a las respuestas, como si fueran a desencadenar huracanes, o hacer que llovieran meteoros, o robarme a traición el oxígeno. Si no me salía el discurso a solas menos aún iba a salirme enfrentado a su mirada, aterrorizado por ella. Y mira que soy simple en periodos cortos de tiempo y por eso mismo creo que muy fácil de tratar. Podría adaptarme a casi cualquier cosa menos a ésta ¿y por qué? pues simplemente porque no la entiendo. Se me escapa. Como agua. No sé qué tengo que hacer ni qué esperar ni qué clave introducir ni qué tecla apretar. ¿Cómo reaccionar? ¿Hasta dónde improvisar? ¿Cuándo aparecer?
No lo entendía desde el principio pero aun así di las gracias al cielo cargado de nubes y bochornoso porque puedo perder el norte pero no tan fácil la educación, luego intenté mantener la llama pero toda la madera estaba mojada y tuve que enterrar la idea del fuego, luego intenté sentar las bases pero sobre aire no se sustenta nada ni con frío ni con calor ni al aire libre ni en interior. Cualquier verbo me resulta imposible de conjugar y todo conato de conversación se reduce a balbuceo. Y me lo pregunto una y cien mil veces, ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿qué he hecho mal? ¿qué he dejado de hacer? ¿será por distintas formas de ser? ¿de querer ser? Lo desmonto y lo vuelvo a montar, estudio minuciosamente cada pieza buscando en ellas respuestas, no encuentro nada. Ni comparándolo con todo lo anterior cruzando cruces y anillos encuentro una pauta. Podría ser una absoluta novedad, podría ser una cruel farsa, podría ser vida inteligente de otro planeta. Podría ser que no fuera nada en realidad: reflejos o espejismos, quizás.
Al final sólo me queda pararme en seco y mandar a freir puñetas los planes o lo que fueran, reflexionar sobre por qué me estoy molestando y si pudiera ser que lo molesto sea que me tome tantas molestias o que esté provocando un ataque de importancia también injustificado. Sería más rápido, higiénico y eficaz pasar la página y seguir otra ruta a un puerto mejor o al menos un puerto comprensible, pero como sólo quiero entenderlo y me parece poca cosa no me entra en la cabeza no conseguirlo, incluso lo que ocurra después me da igual, como si no ocurre nada de particular o como si despierto de golpe antes de encontrarla, pero tengo que matar esta malsana curiosidad, sólo necesito saber dónde está el fallo o de quién es el error, o si por el contrario la única explicación es que no encajamos en ningún plano porque somos así y así tiene que ser y se acabó.

Marzo 17, 2008 a las 11:56 pm
Buenas …
He estado por aquí haciendo algo más que leerTe.
Saludos lunáticos.
Marzo 19, 2008 a las 11:45 am
QUEJÍO: Visita devuelta… Ya vi el nexo común, cierto policía de Miami experto en sangre
¡Saludos!
Marzo 24, 2008 a las 9:29 pm
Sabes analizar. Pero quizá analices demasiado, por lo menos aquí. No he entendido bien, creo que me faltan elementos de juicio. En cualquier caso, si te has tomado la molestia de ver cada pieza del rompecabezas para ver qué puede andar mal y no lo has encontrado, quizá merezca la pena hablarlo para salir de dudas antes de cambiar el rumbo. Es difícil encontrar buen puerto en los tiempos que corren, y quizá lo has encontrado.
He vuelto de vacaciones, he cambiado de ritmo, he disfrutado de la primavera, de la posibilidad de una isla, de la luz, de los amigos… quizá te venga / haya venido bien la medicina que me recetaste…
En cuanto al quinto postulado, el de las paralelas, no le des demasiada importancia. Hay geometrías sin quinto postulado y créeme, también son hermosas.
Marzo 26, 2008 a las 1:41 am
LA CÓNICA: No estoy seguro, pero no creo que sea un buen puerto, antes un remolino negro de esos por donde se pierden los barcos. Ni siquiera creo que hablemos el mismo idioma. Me alegro mucho por tus vacaciones, pero no ha funcionado la automedicación, el trabajo me ha perseguido por donde he ido….