Descuento de lunes
Marzo 31, 2008Desde primera hora de la mañana (09.00) tenemos bronca en la oficina, hoy lunes, pero el viernes pasó lo mismo, teníamos bronca en la oficina, últimamente tenemos bronquitis crónica, lo sé porque tengo delante la carpeta con los motivos de la discordia, no sé cómo es posible que vuelva a estar aquí enfrentado a lo mismo sin haber avanzado nada y que el fin de semana que en teoría había en medio para descansar sólo sea un recuerdo dislocado en mi memoria, pero…
…aún tengo en la piel los restos del frío de ayer, del aire que soplaba anoche regresando a casa después de partido (23.00): desde que el hermano de J se ha casado han quedado medio libres sus abonos así que se multiplican las veces en que J y yo vamos gratis al Bernabéu, ayer al menos hubo victoria no tan fantástica como los periódicos hacen creer, de hecho cuando iba a empezar (21.00) los teníamos de corbata, me había invitado a acompañarle a mediodía, antes de entrar al restaurante donde nos esperaba el resto de la panda, estaba lloviendo a mares en la sierra y contemplábamos el aguacero fumando un cigarro, me preguntó si tenía plan de tarde de domingo o nos íbamos al partido, no me faltó tiempo para aceptar (15.00), me pedí una ensalada que casi la traen en un barreño, un par de brochetas interminables y tres bolas de helado en una enorme copa de cristal, pensaba al devorarlo todo que se me iba a agrietar el estómago antes de reventar después de la comilona del sábado con mi familia por el cumple de mi hermana (14.00) donde también me había puesto ciego a comer arroz negro como si lo fuesen a prohibir, apenas recordaba nada, menos mal que era su cumpleaños y ella era el centro de atención porque yo pasé por el ágape como un fantasma, medio ausente por la falta de sueño, me parecía que no había pasado el tiempo y mucho menos había dormido después de que Martita me dejara en casa esa mañana (08.00) cuando ya era pleno día y los pájaros piaban y casi apetecía más desayunar algo dulce que buscar la almohada, el viaje de vuelta había sido borroso, no debió respetar ni uno solo de los límites de velocidad tras sacarme del local a rastras porque a la hora de cerrar (06.00) no tenía la más mínima gana de terminar, había llegado tarde a la fiesta (01.00) por dos motivos, primero porque a la vista del gúgel maps el garito me había parecido más fácil de encontrar, luego dentro había encontrado a A vestido de negro en la barra preparando mojitos con mimo y dedicación y a J con los auriculares enchufados a un portatil pinchando desde la cabina salsa, merengue y otros ritmos calientes que no sé descrifrar, pensé que iba a aburrirme porque apenas conocía a tres o cuatro personas, supuse que como mucho acabaría echando raíces en la barra, sin embargo apareció Martita con su hermana, fuera de las fechas oficiales donde nos solemos encontrar, y nada más verla me saltaron bengalas de los ojos y se figuró cuánto me alegraba de verla tan inesperadamente para salvar mi noche de un naufragio de Jameson con cocacola, y el segundo motivo para haber llegado tarde es que me había despertado de la siesta a una hora imposible (23.30), el viernes había llegado a casa tan quemado del curro donde teníamos follón que me metí en la cama (18.00) sólo por descansar un rato con los ojos cerrados e intentar no pensar más en nada, sólo dormir algo y olvidar mucho…
…pero ¿qué he dormido? y ¿qué he olvidado? porque ahora vuelvo a estar aquí (09.00) y es como si nada de todo lo anterior hubiera pasado, seguimos fuera de nuestras casillas, me pregunto si algo sirve para algo alguna vez, si toda esta fatalidad es de verdad inevitable, la carga del tiempo perdido, las preocupaciones que no significan nada, al abrir en la cafetería el periódico he encontrado una artículo enorme con todos los pormenores acerca de la hora que nos robaron el sábado, pero yo no sé nada de esa hora famosa porque no soy capaz de encontrar tampoco ninguna de las otras, todo este desbarajuste me sobrepasa, necesito unas vacaciones y las necesito ya, pero no una visita a la playa o a ver ruinas sino un viaje de verdad: necesito unas vacaciones de mi mismo.

Publicado por Chucho