Cricket
para Estrella
Ayer a media tarde se me acabó lo que me diste, aquello que te pedí y luego olvidé y tú recordaste después para también olvidarlo pero finalmente lo dejaste sobre la mesa la última noche que nos vimos. Pues ya no queda nada, todo se ha perdido y habría que empezar el camino entero de nuevo. Sabía que era pan para hoy y hambre para mañana, y tú lo sabías mejor. Quizás el mes que viene lo intente pero enero no da más de sí, lo sé desde hace días, debería adivinarlo cualquiera antes de llamarme inútilmente por teléfono:
- ¿Quedamos para tomar algo?
- No tengo ganas de salir, voy a quedarme en casa.
- ¿Para hacer qué?
- No sé… ¿planchar?
- ¡Pero si te pasas los fines de semana planchando!
- ¿Y qué tiene de malo?
- Que este encierro tuyo no es sano… y me preocupa.
- ¿Que no es sano y te preocupa?
- Sí.
- Pero si no es un encierro, es…
- El qué.
- …hibernación, ¿no estamos en invierno?
- Lo que tú digas, pero ¿quedamos o no?
- No.
Pasé las últimas horas comprobando cómo se agotaba, marchitándome a su vez, cauce de un río que se debilita, ninguna lluvia salvadora, hasta secarse, agua evaporada hacia ninguna parte, nada que hacer para impedirlo, tampoco capaz de apartar la vista del desastre. Cenizas, polvo y sed. Y eso que ha durado casi una semana entera, más de lo que tú pensabas, mucho más de lo que yo esperaba, pero menos de lo que debería, supongo que así están las cosas hoy en día. Ahora que tendré que sacar mis propias castañas he vuelto a acordarme de las escaleras -¿las recuerdas?- aquel día, aquella hora que parecía que no avanzaba, cuando todavía quedaba algo por delante. Pues ya no queda rastro de tu regalo y a ti supongo que no volveré a verte. Es cierto que tampoco era algo del otro mundo, ni tú, y yo mucho menos, no es como para montar un drama, pero fue el gesto de dármelo lo interesante, tan desinteresado, tan conmovedor, tan diferente. Es el recuerdo del gesto lo que guardo, no va a darme de comer pero me ayudará de alguna forma a seguir adelante.

consider me a satelite forever orbiting
I knew all the rules
but the rules did not know me
guaranteed
Enero 28, 2008 a las 7:11 pm
Lo único que se me pasa por la mente es usar el estupendo refranero español: Agua pasada no mueve molino. A otra cosa, mariposa.
Por lo demás, ¿de verdad planchas tanto?? O_o
Enero 29, 2008 a las 11:42 am
Interesante título, juego ese en el que uno va cerrando números con lanzamientos certeros, mientras a veces, por otro lado, te están cosiendo a puntos y acercándote a la derrota.
—————————————————————–
Mucho gustar texto, ritmoúltimos posts vertiginoso y adictivo, yo felicitar, ahora irme fumar cigarrito de la paz con compañera de curro contrariada. Esperar que tu olvidar pronto lanzamiento de dardo venenoso. Sino olvidar, revisar último post sobre drogas
Enero 29, 2008 a las 3:10 pm
Salud….espero que te haya sentado bien!!!
;-P
Enero 29, 2008 a las 5:09 pm
ELENA: Espero que el recuerdo del agua siga moviendo el molino… Claro que no es tanto, pero si lo comparas con nada sí lo es
PEJOOE: Ya volverá el ritmo tristón, es lo que tiene no tener estilo, jeje. Acertaste con el título, por supuesto, se me da de pena el jueguecito.
ARENA: dicen que lo bueno si breve, dos veces bueno, qué poco consuelo.
Enero 29, 2008 a las 8:13 pm
Es invierno allí (en el cuento), y siento así llueve. LLueve dentro y fuera de las palabras y de los personajes.
Un beso
(te agrego ya para no perderte)
Enero 30, 2008 a las 10:00 am
DANELÍ: Me has recordado una frase que leí hace tiempo: Cuando llueve comparto mi paraguas, si no tengo paraguas, comparto la lluvia. Enlazada quedas